Puntuación:
El libro de Ervand Abrahamian analiza en profundidad el encarcelamiento político y las confesiones forzadas en el Irán moderno, estableciendo paralelismos históricos con los juicios de exhibición soviéticos. Pretende poner de relieve la importancia de estas cuestiones y sus implicaciones sociales más amplias, pero carece de profundidad en algunos aspectos.
Ventajas:El libro es informativo y revela importantes perspectivas históricas y políticas. Detalla la historia de los presos políticos y las condiciones carcelarias, y proporciona información fascinante sobre el panorama político desde la década de 1920 hasta las ejecuciones de 1988. El estilo didáctico de la redacción permite una buena comprensión, por lo que es una lectura recomendada para los interesados en Irán.
Desventajas:Al libro le falta centrarse en las implicaciones sociales de las retractaciones públicas y no cubre suficientemente la tendencia actual de las retractaciones y las condiciones carcelarias en el Irán moderno. Además, se echan en falta más relatos personales y entrevistas para comprender mejor la gravedad de la situación.
(basado en 3 opiniones de lectores)
Tortured Confessions: Prisons and Public Recantations in Modern Iran
El papel de la tortura en la política iraní reciente es el tema del importante e inquietante libro de Ervand Abrahamian. Aunque Irán prohibió oficialmente la tortura a principios del siglo XX, Abrahamian aporta documentación sobre su uso bajo los shahs y sobre la utilización generalizada de la tortura y la confesión pública bajo los gobiernos republicanos islámicos. Su estudio se basa en un amplio corpus de material, incluidos informes de Amnistía Internacional, literatura penitenciaria y relatos de víctimas que, en conjunto, confieren al libro una escalofriante inmediatez.
Según las organizaciones de derechos humanos, Irán ha estado a la vanguardia de los países que han recurrido sistemáticamente a la tortura física en los últimos años, especialmente en el caso de los presos políticos. ¿Es el objetivo del gobierno garantizar la disciplina social? ¿Obtener información? Ninguna de las dos cosas parece probable, porque la tortura se mantiene en secreto y se maltrata a las víctimas hasta obtener algo más que información: una confesión pública y una retractación ideológica. Para la víctima, cuyo honor, reputación y autoestima quedan destruidos, el acto es una forma de suicidio.
En Irán, la "confesión voluntaria" de un sujeto llega a un público enorme a través de la televisión. La accesibilidad de la televisión y el uso de cintas de vídeo han convertido estas confesiones en una herramienta propagandística fundamental, afirma Abrahamian, y como la tortura se oculta al público, la confesión de la víctima parece motivada por ella misma, lo que aumenta su valor para las autoridades.
Abrahamian compara las retractaciones públicas de Irán con las campañas de la China maoísta, la Rusia estalinista y las inquisiciones religiosas de la Europa moderna temprana, citando el inquietante parecido en el formato, el lenguaje y las imágenes. Diseñadas para ganarse los corazones y las mentes de las masas, estas confesiones públicas -ahora mejoradas por la tecnología- siguen siendo un medio para legitimar a quienes están en el poder y demonizar al "enemigo".
© Book1 Group - todos los derechos reservados.
El contenido de este sitio no se puede copiar o usar, ni en parte ni en su totalidad, sin el permiso escrito del propietario.
Última modificación: 2024.11.14 07:32 (GMT)