Puntuación:
Muffin Top, de Avery Flynn, es una novela romántica protagonizada por Lucy, una publicista de tallas grandes, y Frankie, un bombero, que afrontan sus inseguridades personales y su atracción mutua durante un viaje por carretera a una reunión del instituto. El libro combina momentos sinceros con humor y aborda temas como la autoaceptación y la percepción social del peso. Aunque los personajes y la dinámica de la relación están bien desarrollados, algunos lectores opinaron que el hecho de centrarse en el tamaño de Lucy eclipsaba otros aspectos de la historia.
Ventajas:El libro ha sido elogiado por sus personajes convincentes, su profundidad emocional, sus diálogos llenos de humor y sus temas cercanos. Los críticos apreciaron la química entre los protagonistas y las bromas ingeniosas. A muchos les pareció que Lucy era un personaje realista, y el ritmo de la historia captó la atención, convirtiéndola en una lectura rápida y agradable. La narración ofrece una buena representación de la grasa y el viaje de autodescubrimiento es atractivo.
Desventajas:Los críticos señalaron que el énfasis en el cuerpo de talla grande de Lucy y en sus inseguridades resultaba excesivo en ocasiones, lo que en opinión de algunos restaba interés al desarrollo romántico y a la trama en general. El conflicto entre los personajes principales también se consideró excesivamente dramático y poco realista. Algunos lectores señalaron que la falta de comunicación como recurso argumental podía resultar frustrante y no estar bien equilibrada con otros elementos narrativos.
(basado en 439 opiniones de lectores)
Lo único de mí que es talla cero es el filtro de mi boca. Tengo una gran personalidad, un gran pecho y un gran número en la báscula. Y estoy perfectamente bien con eso.
Pero cuando un tipo cualquiera sugiere que quizá no estaría comiendo sola si hubiera pedido una ensalada en lugar de una hamburguesa, me quedo callada, lo cual es una proeza, créeme.
Eso nos lleva a un bombero sexy llamado Frankie Hartigan. Es sexy. Es divertido... Y acaba de disculparse por llegar tarde a nuestra "cita" y luego ha fulminado con la mirada al imbécil avergonzador de gordos. Lo siguiente que sé, es que se está sentando y pidiendo la cena.
No tengo ningún problema en decirle que no necesito una cita por lástima... a menos, claro, que sea para mi reunión del instituto la semana que viene. ¿De dónde salió eso último? ¿Y qué hago ahora que ha dicho que sí?
Porque esta no es una historia de cambio de imagen, y creo que Frankie me está usando para algo. Sólo tengo que averiguar qué...
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Última modificación: 2024.11.14 07:32 (GMT)