The Bully and the Bullied
¿Qué lleva a una persona a acosar a otra? ¿Es el odio? ¿Los celos? ¿Su propio quebrantamiento? Ser un acosador es una tragedia del alma, pero lo que es peor, ser víctima del acoso no es sólo una tragedia, sino la devastación total y la destrucción de la personalidad de una persona inocente. La víctima, el blanco de las insuficiencias internas de un acosador, es violada por alguien que sufre graves quebrantos. La víctima queda fragmentada, dependiendo del grado de acoso y de la fuerza de la víctima para resistir la presión. El acoso es el robo del derecho de una persona inocente a ser quien es. Se viola su espacio y se roban sus objetos de valor. La víctima se siente un fragmento de lo que era o solía ser. Un acosador arrebata, por la fuerza y de forma ilegal, los derechos de otra persona a vivir en su propia identidad única y personal como ser humano con un solo marco. El acoso es una enfermedad del alma que, si no se controla, se trasladará a una sociedad de adultos y líderes que han continuado con su mal carácter desde la infancia hasta su edad adulta, dándonos una sociedad llena de una densidad de "matones" morales. Hay que acabar con el acoso. Hay una cura, y tiene que haber una voluntad de trabajar juntos para acabar con su búsqueda infecciosa porque deja a una persona inocente fragmentada y necesitada de recoger los pedazos de su vida para volver a unirlos.
Para algunos, es muy difícil; por lo tanto, buscan una salida, por lo que se suicidan; para otros, aunque es muy difícil, buscan ayuda para la restauración de su "yo" para que puedan continuar con sus vidas, y aún para otros, viven rotos por el resto de sus vidas, siendo robados a la sociedad de lo que podrían haber sido y de la virtud que podrían haber aportado. El acoso es un problema de todos, y todos debemos trabajar con intenso propósito para destruirlo de raíz.
Para el acosador, ¿qué hace que un acosador sea un acosador? En efecto, es una ruptura interior. Los problemas y las dificultades no siempre son la razón del quebrantamiento; el quebrantamiento, a veces, se debe a un defecto en el carácter. Muchos de los que tienen todo lo que podrían desear intimidan a otros porque sienten cierta satisfacción al infligir dolor. Para el acosador, no está bien robarle el alma a alguien (mente, voluntad, emociones). El comportamiento tóxico de acosar a otra persona es señal de que el acosador necesita intervención psicológica. Para un acosador, hay esperanza; hay ayuda. Si eres un acosador, busca ayuda porque el acoso no sólo destruye la vida de otra persona, sino que también destruye la del acosador porque habrá consecuencias.
Para la víctima, debes saber que no es culpa tuya, sino que eres una víctima inocente del quebranto de alguien. Lo que te ha ocurrido es trágico e injusto. Puedes recuperar todo lo que has perdido. En tu viaje de curación, sigue siendo paciente contigo mismo y permítete fluir en el duelo y la recuperación porque, al final de tu viaje, te habrás convertido en una versión más fuerte y sabia de ti mismo. Serás tú pero con mayor sabiduría y mayor poder. El acoso te habrá dado la oportunidad de aprender y crecer de formas que quizá no habrías crecido si el acoso nunca hubiera ocurrido. Así que asúmelo, procésalo, sufre y sigue adelante. Utilízalo para fortalecerte a TI, aumentando tu riqueza de bondad moral.
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Última modificación: 2024.11.14 07:32 (GMT)